El miedo es una de las emociones más comunes entre las personas que han sufrido cáncer y lo han superado. Y es que, una vez acabado el tratamiento, se pone en marcha un nuevo episodio de angustia, ansiedad y pánico que se hace más evidente en los días previos a una revisión. El temor a la recaída, sumado al contexto de pandemia, obliga a muchas personas que han vencido la enfermedad a vivir en alerta constante, influyendo negativamente en su bienestar físico y mental. Poner el foco en el presente, construir una red de apoyo fuerte o establecer una buena higiene del sueño son algunas de las técnicas para afrontar esa inquietud y que esta no interfiera en el día a día.

“El final del tratamiento suele generar tanto alivio como estrés. Especialmente en la actualidad, donde además de asimilar lo que ha ocurrido, los pacientes tienen que afrontar otro desafío: el nuevo contexto social marcado por la incertidumbre y el cambio constante. Por eso, cultivar la resiliencia es fundamental para que la sobrecarga emocional derivada de esta situación no afecte a su bienestar integral”, señala María Sánchez, e-Health Medical Manager de Cigna España.

En este sentido, se puede decir que la remisión del cáncer es una etapa más del proceso oncológico y esta debe ser progresiva y adaptada a las necesidades de cada persona, sin perder de vista que el miedo a la recaída puede manifestarse de diferentes maneras: a nivel psicológico (falta de concentración, frustración o tristeza), a nivel físico (insomnio, tensión muscular, taquicardia, fatiga…) o, incluso, a nivel conductual (actitud evitativa, irritabilidad, nerviosismo, agresividad…).

Con el objetivo de ayudar a los pacientes oncológicos a recuperar la confianza en sí mismos y que este temor no les impida centrarse en el presente, la aseguradora de salud Cigna propone cinco consejos para mitigar la angustia de la recaída durante la actual crisis sanitaria:

Aunque estas iniciativas ayudan a mantener la energía y a evitar la ansiedad que conlleva volver a afrontar un proceso oncológico, es importante tener en cuenta que cada persona es diferente y afrontará esta situación de una manera distinta. Por tanto, contar con un profesional especializado ayudará a gestionar este escenario de incertidumbre y a que el paciente sienta que tiene el control mientras realiza la transición hacia su vida diaria.