Esta semana se ha publicado el estudio de Too Good To Go - El amor a través de la comida, ya que se acerca San Valentín.
El amor también se muestra alrededor de una mesa. Cocinar, compartir un plato o elegir un plan gastronómico sigue siendo una de las formas más habituales de cuidar una relación o empezar a conocer a alguien. Así lo refleja el último estudio de Too Good To Go, sobre cómo los españoles viven el amor a través de la comida.
El estudio refuerza el papel de la comida como uno de los lenguajes cotidianos del amor. Tanto es así que más de la mitad de los españoles (57%) prepara al menos una vez por semana una comida especial para alguien a quien quiere. Pero, ¿qué menú elegir para conquistar corazones? Las tapas y el picoteo lideran la lista (37%), seguidas de la pizza (24%) y los postres (21%). La carne (20%), el sushi (19%) y la pasta (19%) cierran el ranking.
“La comida es uno de los lenguajes emocionales más potentes dentro de la pareja. Desde la psicología, estos gestos cotidianos activan sentimientos profundos de apego, cuidado y pertenencia, porque cocinar para alguien o compartir un plato va mucho más allá de alimentarse: transmite seguridad emocional y refuerza el vínculo afectivo, tanto en la pareja como con los demás. Cuando nos sentamos alrededor de una mesa, nos miramos a los ojos y conversamos con calma, nuestro cerebro segrega oxitocina, la llamada hormona del amor y del vínculo, lo que nos hace sentir más felices, conectados y queridos. Además, se activan las neuronas espejo, responsables de la empatía, facilitando que nos sintamos comprendidos y emocionalmente sostenidos", explica Lara Ferreiro, psicóloga experta en terapia de pareja.
Además, compartir es clave en las relaciones, y la comida juega un papel central en ello. Para siete de cada diez españoles, 'compartir todo' es una señal de amor. Entre los gestos que más valoran se incluyen compartir un plato principal o un postre (26%) e incluso ofrecer el último bocado (21%).
Buenas intenciones que llevan al desperdicio en la mesa
Querer cuidar y sorprender a veces conduce a pequeños excesos. Preparar más comida de la habitual para asegurarse de que no falte nada en la mesa o pedir un poco más en una cita son gestos motivados por la intención de agradar que, en ocasiones, acaban generando desperdicio de alimentos. Y es que, el 74% de los españoles reconoce cocinar o comprar más de lo necesario cuando hay una intención romántica detrás, y un 60% admite haber pedido más comida de la cuenta en una cita para causar buena impresión.
En este contexto, el estudio pone de relieve las contradicciones que todavía rodean al desperdicio de comida durante las citas. Para el 63% de los españoles, dejar comida en el plato tras un encuentro romántico se considera una “red flag”. Sin embargo, un 41% evita pedir un tupper para llevarse las sobras por miedo a cómo pueda interpretarse, lo que muestra que, aunque evitar el desperdicio es un valor ampliamente compartido, sigue existiendo cierta incomodidad a la hora de actuar en consecuencia.
La inflación también se cuela en el amor
Los cambios en la economía no han pasado desapercibidos en la vida romántica de los españoles. La subida de precios ha llevado a 7 de cada 10 personas a ajustar sus planes de comida en pareja, y un 37% admite acudir menos a restaurantes.
Pero más allá de la restricción económica, esta situación ha favorecido hacer más planes en casa, desde cocinar y experimentar con nuevas recetas hasta pasar tiempo de calidad en pareja.
“Es cierto que la subida de precios ha llevado a muchas parejas a ajustar sus planes de comida fuera de casa, pero lejos de empobrecer las relaciones, este cambio ha impulsado una mayor creatividad emocional. Los planes en casa, más íntimos y conscientes, favorecen una conexión real y una presencia emocional más auténtica. Desde la psicología, este ajuste permite construir vínculos más sólidos, centrados menos en lo externo y más en el cuidado mutuo. Compartir desde la responsabilidad, incluso alrededor de la mesa, es una base clave para crear relaciones más equilibradas y duraderas”, asegura la psicóloga experta en terapia de pareja.
Marie Lindstrom, directora de Too Good To Go en España, concluye: "El amor se muestra en los pequeños gestos del día a día, y la comida es uno de ellos. Compartir un plato, cocinar juntos o disfrutar de una comida tranquila en casa son formas de cuidar a quienes queremos. Planificar con medida y aprovechar la comida no resta romanticismo; al contrario, refleja atención, confianza y cuidado."
SOBRE TOO GOOD TO GO
Too Good To Go es una empresa de impacto social con certificación B Corp, cuya misión es inspirar y empoderar a todo el mundo en la lucha frente al desperdicio de alimentos. Desde su lanzamiento en 2016, Too Good To Go ha crecido hasta superar los 120 millones de usuarios y los 180.000 establecimientos asociados en 20 países de Europa, Norteamérica y Australia, convirtiéndola en la mayor app para salvar excedente de comida y evitar el desperdicio alimentario en el mundo.
A través de la aplicación, Too Good To Go conecta a su comunidad de usuarios con miles de restaurantes, supermercados, fabricantes y otros establecimientos de alimentación, para salvar Packs Sorpresa con alimentos que no se han vendido al final de la jornada. Too Good To Go ha ayudado a evitar que más de 500 millones de Packs de comida se desperdicien, lo que equivale a haber evitado la emisión de 1 millón toneladas de CO2eq. En España aterrizó en septiembre de 2018 y ya cuenta con una comunidad de más de 10 millones de usuarios y más de 20.000 establecimientos que han salvado más de 32 millones de Packs Sorpresa de comida en todo el país.