Lo importante es realizar siempre un trabajo limpio, con herramientas afiladas y desinfectadas, para no dañar la planta.

La poda de árboles es sin duda una de las etapas más importantes para mantener un árbol sano. La capacidad productiva del árbol también depende en gran medida de esta intervención.

El otoño es un buen momento para podar, con la temporada de frío a la vuelta de la esquina y por tanto con los ciclos naturales cambiantes, hay que empezar a pensar en el cuidado de los árboles y las plantas de del jardín. Esto se debe a que la naturaleza tiene sus propios tiempos que hay que respetar.

Poda correcta¿Por qué hay que podar los árboles? La poda es una operación fundamental en el jardín:

La poda no es fácil, y una mano inexperta puede hacer mucho daño a la planta, pero con el tiempo y la experiencia se aprende.

Existen diferentes tipos de podas, pero la poda correcta depende de demasiados factores, muchos de los cuales difieren de una planta a otra, y no basta con enumerarlos en un libro para saber cómo aplicarlos.

A continuación, se exponen algunos criterios útiles para saber qué ramas cortar y cuándo hacerlo:

Consejos útiles para una buena poda

Los cinco axiomas de la poda

  • Realizar cortes limpios para facilitar la cicatrización de la herida y el desarrollo de nuevos tejidos; cuanto más rápida sea la cicatrización, menos probable será la penetración de hongos y bacterias.
  • Hacer el corte por encima de una yema o un nudo.
  • Recordar siempre que la máxima reacción vegetativa se manifiesta por el máximo vigor de las yemas apicales y las más cercanas al corte. Si el objetivo de la intervención es provocar un nuevo crecimiento, hay que cortar por encima de una yema que esté orientada en la dirección que se desea que tome la nueva rama.
  • Las ramitas y ramas superfluas deben cortarse en la base, es decir, en su punto de unión con otras ramas o con el tallo.
  • La poda de reforma varía mucho de una especie a otra. En general, las plantas leñosas se recuperan rápidamente si se podan las ramas del año anterior, mientras que sufren durante más tiempo si se cortan las partes más antiguas.
  • Los consejos

    1) No podar nunca una rama de un año (manteniendo la yema terminal)

    Consecuencia de recortar la rama de un año:

    2) Cortar la rama de más de un año:

    Técnicas de corte

    Estudios experimentales recientes han aclarado la unión entre el tronco y la rama, que suele ser muy firme y distintiva. Se trata de una doble unión que proporciona fuerza y elasticidad a la planta y a cada una de sus ramas.

    En la naturaleza, cuando una rama se seca por falta de luz, la separación entre la madera viva del tronco y el tejido muerto de la rama es muy visible.

    Es necesario que la intervención del hombre siga también lo que ocurre en las situaciones naturales.

    Por ello, es necesario cortar lo más cerca posible del cuello de la rama, sin dañarlo. Esto se debe a que el cuello contiene barreras químicas protectoras que se oponen naturalmente a los microorganismos. Al eliminar estas barreras, los cortes al ras o al ras facilitan la entrada de patógenos.

    Además, el corte a ras daña directamente el tronco, provocando la formación de las llamadas zonas de barrera, que son puntos estructuralmente más débiles que pueden agrietarse o partirse más adelante.

    Los beneficios de cubrir los recortes de poda con masillas "curativas" no están científicamente probados. El único sanador natural, que ha estado activo durante millones de años, es respetar el cuello y las barreras protectoras internas naturales. Cortar correctamente es la única arma disponible para ayudar al árbol a sanar.

    En general, la poda debe realizarse durante el periodo en que las plantas están en reposo vegetativo; el mejor momento depende, por tanto, de la especie de planta y de las condiciones climáticas.